Elogio del beso

Labios. Copyleft Elojoqueves 2009
Labios y besos. Son el lugar por el que nos entra el amor (que se origina en otros órganos más cerebrales) y también el sexo (idem que el amor). Hace un tiempo que vengo manteniendo para mí mismo una cierta teoría sobre los labios de las mujeres que quizá un día me atreva a revelar. Por ahora no. Se ve que uno mantiene sus pudores, al menos en público.
A estos cuarenta que caminan indefectiblemente del cero al uno, creo saber a ciencia cierta cuáles son mis gustos con respecto a las mujeres. Tampoco lo podré repetir aquí. En este caso no tanto por pudor como por no resultar sexista en mi exposición. Es difícil en estos tiempos de corrección política, que no critico, al contrario, la aplaudo a pesar de sus excesos, hablar de estas cosas sin transmitir la idea de que me olvido del cerebro y la valia de las mujeres.
En mi defensa solo diré algo definitivo: si además de cuadrar con los gustos digamos físicos que uno tiene a esta edad tan mala, la mujer de los sueños de uno tiene el sentido del humor, el buen gusto y la inteligencia que suele acompañarlas, poco más se puede pedir.
Resumo este post que está quedando tan extraño por no decir lo que pienso: la inteligencia es siempre la compañera perfecta en la mujer que te gusta. Ellas no suelen tener tanta suerte. Los hombres solemos ser algo más patanes.
Vuelvo a los labios. A los besos. Qué sencillitos, qué deliciosos y ¡qué baratos en tiempos de crisis!.
Gracias a la involuntaria modelo de este post, jeje.









Yo también quiero besos, a todas horas, besos de los de verdad, de amor y deseo.
Un beso.
Pues te alabo el gusto y te envío otro, siquiera sea virtual kiss. Un beso.