El hongo cibernético del pantano

•16/09/2009 • 2 comentarios

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Me senté junto a la orilla. Escuchando el mar inmóvil, cerca del puente de tantos ojos. Aquél que asfalta la carretera de mi infancia. La que lleva del Cantábrico a la Meseta. De pronto surgió y comprendí que no era de este mundo. El hongo cibernético apartó las aguas y quedó eniesto, con su boina torcida, explorando su alrededor. Me detectó y desde entonces estoy así. Sin poder evitarlo. Sintiéndolo todo el tiempo. Perdido, pero con el don dentro de mí. Satisfecho, a pesar de todo.

Tormenta

•03/06/2009 • Dejar un comentario

Lluvia,
sol,
pájaros huyendo
y trigo,
reflejándose todo
en el agua encharcada
de un surco de labranza,
en la tierra,
tras la tormenta en tu espalda.

Qué bonita es esta vida

•25/04/2009 • 3 comentarios

Ahíto de vida

•19/03/2009 • 2 comentarios

La ascensión laica. elojoqueves. copyleft 2008

La ascensión laica. elojoqueves. copyleft 2008

Practico el paseo
un jueves de marzo, por la tarde.
La primavera avanza
y todos los yo que en mi habitan
tiemblan de miedo.

*

Busco entre las personas que se arrastran a mi alrededor
el rostro de la muerte.
La vida ha avanzado y tengo más edad
que mis padres
en mis recuerdos.

*

Cada vez soy menos hijo.
A cada instante camino hacia el frente
de la batalla final de la vida.
Queda una línea de tropa antes que yo,
pronto serán mis antepasados.
Pronto yo seré el primero en la trinchera
de donde se recogen los cadáveres
de los que han vivido,
mientras mi hijo me ve marchar,
sin poder evitarlo.

*

Entré solo en esto
y así saldré.
Me compensa solamente
mi niño, tan parecido a lo que un día fui.
Y ya no deseo la eternidad para mí,
sino para él.

*

Volví a poner “Matrix”
y esperé que el personaje
eligiera la otra pastilla,
seguir conectado a la máquina,
viviendo una ilusión programada e impecable.

*

Pero la historia no cambia.
Los años han pasado.
Ya no hay defensas.
La montaña se subió,
hice cumbre.
Pocas satisfacciones me esperan
salvo verla llegar
y que me encuentre sereno,
suficientemente ahíto de vida.
Disponible para ese más allá inexistente.

*

Amor, ¿tú que pintas en todo esto?

Peter Pan (El Canto del Loco)

El cercado, junto al molino en Goiuri (Alava)

•15/02/2009 • 6 comentarios
Cercado hacia el molino. Junto al rio y la cascada de Goiuri. Copyleft 2009 elojoqueves

Cercado hacia el molino. Junto al río y la cascada de Goiuri. Copyleft 2009 elojoqueves

La parejita

•10/02/2009 • 3 comentarios
 
Bicis de hotel para parejita francesa (Bourdeaux-enero 2009) Copyleft Elojoqueves 2009
Bicis de hotel para parejita francesa (Bourdeaux-enero 2009) Copyleft Elojoqueves 2009

Cada día la veía llegar en un viejo Opel Kadett de los 80. De color blanco, un cuatro puertas, con maletero diferenciado y pretensiones de coche mayor. Entra en el parking municipal al que está abonada en horario nocturno (de 20 h a 8 de la mañana y fines de semana y festivos completos).

Él la espera como si ese acto diario fuera lo más importante de toda su jornada. El Amor le impide ver más allá y, por ahora, eso está bien. Le da indicaciones para aparcar. Cada vez menos. Ella, después de sacarse el permiso de conducir, por fin va aprendiendo poco a poco a conducir.

La besa sin darle tiempo a que cierre la puerta del coche. La coge por la cintura levemente, sin posesividad, en un gesto que se está convirtiendo en una dulce costumbre.

Se cogen de la mano, suben las escaleras del parking y comienzan a caminar por la avenida en medio del ruido de los coches. El lugar es una carretera general que une Bilbao con San Sebastián y que al paso por el pueblo pretende ser una calle más sin conseguirlo. Su edad no supera los veintiún años. Ella lleva una falda corta y una cazadora de plumas oscura con un ribete de pelo sintético alrededor del gorro. Él arquea sus piernas al caminar, dando forma a sus vaqueros. En su andar se percibe el orgullo de un hombre feliz, que ha descubierto una de las cosas más bonitas de su todavía corta vida.

Pasean abrazados, cambiando la soledad del ipod de las personas de su edad por la más deseable de un ser humano que suspira por sus huesos. A esa altura siempre los pierdo. No es que pierda el interés por el asunto, pero me puede la prisa. Debo llegar a casa, poner la lavadora, recoger vete tú a saber qué cosa que quedó esparcida por la casa la noche antes, o esa misma mañana fruto de la hora y de la necesidad de encontrar cualquier cosa para vestirme o darme en el pelo.

Por eso no puedo asegurar que ya vivan juntos y el final de su camino esté en su casa de alquiler en una de las partes más baratas del pueblo. Quizá todavía viven en casa de sus familias y el final de la ruta diaria sea solo el portal de la casa de ella. Me inclino por lo segundo. De lo contrario quizás él ya no pusiera tanto interés en ir a recogerla al parking municipal cada noche.

Tras la tormenta

•25/01/2009 • 5 comentarios
Siempre aparece el sol tras el aguacero, siempre tras la tormenta llega la calma. Copyleft Elojoqueves 2009

Siempre aparece el sol tras el aguacero, siempre tras la tormenta llega la calma. Copyleft Elojoqueves 2009

Un cciclón. La tormenta perfecta. Un episodio ciclónico de nosequé. En fin. A pesar de la crueldad con que la naturaleza se comporta, trayendo muerte y desolación (como en Catalunya); a pesar de haber estado cuarenta, sí sí: cuarenta horas sin corriente eléctrica (como diría mi hijo: no hemos tenido electricidad ni tampoco luz)…a pesar de todo amaina.

Las familias que han perdido a sus niños tardarán más tiempo en digerirlo. Yo ayer a la tarde, todavía me quedaba una noche sin energía (la caldera de gas necesita electricidad para funcionar claro), encontré un momento de cielo maravilloso. Ese cielo que queda tras haber caido la “intemerata”, como si nunca hubiera llovido ni hubiera hecho viento. Ese cielo que tanto se ve cuando el viento soppla tan fuerte y cambia el paisaje de nubes apenas te descuidas para parpadear.

Para todos aquellos que recordarán por siempre este fin de semana de viento asesino, me ha venido a la memoria una canción que tengo en un antiguo CD “Tras la tormenta” se llaman tanto el disco como la canción. Fue una maravillosa experiencia conjunta entre el mejor letrista de toda la america latina, Rubén Blades, y una de las mejores voces y, desde luego, la mejor orquesta latina, la de Willy Colón.

“Siempre aparece el sol tras el aguacero/siempre tras la tormenta llega la calma/Después de los tiempos malos vienen los buenos/y premian a los que no rindieron sus almas” No la encontré en youtube. Os pongo un enlace a la canción en Goear.

Tras la tormenta- Rubén Blades y Willy Colón

A l´Ile de Ré, tras las historias de ballenas

•17/01/2009 • 1 comentario
Punta del Faro de las Ballenas en la Ille d´Re. Copyleft Elojoqueves 2009

Punta del Faro de las Ballenas en la Ille d´Re. Copyleft Elojoqueves 2009

Sábado tres de enero. Hace dos días estrenamos 2009 y hoy hemos decidido ir a pasar el día a la isla de Ré, frente a La Rochelle (belle et rebelle). Hace casi veinte años construyeron un fantástico puente de tres kilómetros sobre el mar. Ya no se cogen ferrys.

Llegamos a la cabina de peaje del puente y nos adentramos sobre el Atlántico. El día es luminoso, despejado. Un maravilloso día de invierno, con una temperatura apenas superior a cero grados, y una sensación térmica, gracias al viento, endiabladamente fría. (Tanto que antes de dirigirnos a la isla hemos hecho una parada de desayuno y compras de camisetas y jerseis en el Carrefour que se encuentra junto a la autovía).

Estos tres días nos estamos alojando en un típico hotel de carretera francés, de la cadena Premiere Classe, a unos cinco kilómetros al sur de La Rochelle, en la autovía que une la ciudad portuaria con Rochefor y Burdeos.

El puente se acaba y nos da entrada a una islita preciosa, que en verano se llena de gente y donde no faltan visitantes en un día tan frío como hoy. Vamos pasando por los pueblitos. Nos llama la atención que en cada puertecito de pueblo, la entrada a los pantalanes desde el mar esta cerrada con esclusas, con lo que el agua del puerto está mucho más alta que la del mar, ahora en marea baja. Suponemos que con la viveza de las mareas solo abren las esclusas cuando la mar esta alta.

Finalmente llegamos al Faro de las ballenas, en la punta oeste de la isla. Desde donde solo se ve mar. Más allá no hay más Europa. Se respira aire marinero. De aventuras y viajes. En la tienda museo que se ubica bajo el faro encontramos versiones en francés de todas las grandes novelas de mar. De “El Motin de la Bounty” a “Moby Dick”. Una estantería completa, haciendo esquina, recoge libros sobre Herman Melville, el libro de la gran ballena blanca y el resto de su obra.

Como el desayuno del Carrefour lo hemos hecho tarde y como todo nos está entusiasmando tanto, cuando nos damos cuenta son las cuatro menos algo de la tarde. Mala hora para comer nada en Francia. Aquí es casi la hora de la cena. Entramos en una modesta creperie junto al aparcamiento del faro. Resulta no ser tan modesta y nos comemos unos crepes salados deliciosos, con una refrescante y dulce sidra bretona. El día está resultando redondo. Guardamos sitio para una fantástica cena, regada con vino tinto de la región, la Charente Maritime. Pero esa es otra historia.

PD.- El video y la música muestran buena parte de los rincones que aquí se evocan.

Elogio del beso

•11/01/2009 • 2 comentarios
LAbios. Copyleft Elojoqueves 2009

Labios. Copyleft Elojoqueves 2009

Labios y besos. Son el lugar por el que nos entra el amor (que se origina en otros órganos más cerebrales) y también el sexo (idem que el amor). Hace un tiempo que vengo manteniendo para mí mismo una cierta teoría sobre los labios de las mujeres que quizá un día me atreva a revelar. Por ahora no. Se ve que uno mantiene sus pudores, al menos en público.

A estos cuarenta que caminan indefectiblemente del cero al uno, creo saber a ciencia cierta cuáles son mis gustos con respecto a las mujeres. Tampoco lo podré repetir aquí. En este caso no tanto por pudor como por no resultar sexista en mi exposición. Es difícil en estos tiempos de corrección política, que no critico, al contrario, la aplaudo a pesar de sus excesos, hablar de estas cosas sin transmitir la idea de que me olvido del cerebro y la valia de las mujeres.

En mi defensa solo diré algo definitivo: si además de cuadrar con los gustos digamos físicos que uno tiene a esta edad tan mala, la mujer de los sueños de uno tiene el sentido del humor, el buen gusto y la inteligencia que suele acompañarlas, poco más se puede pedir.

Resumo este post que está quedando tan extraño por no decir lo que pienso: la inteligencia es siempre la compañera perfecta en la mujer que te gusta. Ellas no suelen tener tanta suerte. Los hombres solemos ser algo más patanes.

Vuelvo a los labios. A los besos. Qué sencillitos, qué deliciosos y ¡qué baratos en tiempos de crisis!.

Gracias a la involuntaria modelo de este post, jeje.

Romper las cadenas cuesta su precio:el “amor” y la libertad

•07/01/2009 • 2 comentarios
Cadenas de Puerto. Copyleft Elojoqueves 2009

Cadenas de Puerto. Copyleft Elojoqueves 2009

Qué más da de dónde sean. Las cadenas son siempre cadenas. Salvo en los juegos eróticos consentidos, no tienen ninguna gracia. Sin embargo, en ocasiones solo se notan cuando uno intenta liberarse. Es entonces cuando nos damos cuenta del grosor que tienen y lo mucho que nos va a costar zafarnos de ellas.

Vuela libre. Te dolerá al principio. Dejará heridas tus muñecas. Pero volverás a sentir tus alas. Vuela por la costa, reponte al frío, y déjate planear sobre las olas que llegan a la Ille de Ré, justo hacia el Faro de las Ballenas. Allí donde los crêpes salados a media tarde saben tan deliciosos, acompañados de sidra bretona. En buena compañía. Sin cadenas.

Para tí. Porque ahora lo necesitas.